El puente de Rande es un puente atirantado que une las margenes del Estrecho de Rande, en la Ría de Vigo. Fue proyectado por el ingeniero italiano Fabrizio de Miranda, el español Florencio do Pozo (que tambien se encargó de la cimentación) y por Alfredo Passaro. El puente fue construído en 1978. Forma parte de la Autopista Atlántico y hata el 2006 fue de peaje.
Heredó su nombre de la batalla que allí tuvo lugar hace ya más de 300 años.
La Batalla de Rande
La flota inglesa y francoespañola se batieron en esta batalla
hace más de trescientos años la Flota de Indias llegaba a la ría de Vigo con uno de los mayores tesoros de toda la historia. Antes de esto la flota anglo-holandesa pretendio atacarla durante su ruta. La Flota de Indias que habia partido de la Habana se dirigia a Cádiz, pero al recibir la noticia de que estaba siendo atacada se desvía hacia a Vigo
Mientras los ingleses dirigidos por George Rooke atacan sin éxito Cádiz la flota española comienza a desembarcar su cargamento en Baiona (2 de octubre de 1702).
El 17 de octubre el Capitán Hardy a bordo del Pembroke que conoce la localización de la flota franco-española a través de la información recogida por su Capellán, informa a Rooke que navegaba por la costa portuguesa de la retirada tras el fracaso en Cádiz.
El 18 de octubre se convóca un consejo de guerra en el buque insignia Royal Sovering en el que se decide dirigir la escuadra hacia la ría.
El 21 de octubre, el Marqués de Châteaurenault, que tenia a su cargo la custodia de la flota española, decide refugiarse en el fondo de la ría, disponiendo sus naves para la defensa de los galeones españoles.
El 22 de octubre la escuadra anglo-holandesa entra en la ria y fondea por la tarde bajo el incesante bombardeo del Fuerte de Vigo.
Al día siguinte, el 23 de octubre, el Duque de Ormond desembarca en Teis con 2.000 hombres, y Churchill lo hace al mismo en Domaio con el objectivo de atacar y paralizar el bombardeo de los fuertes de Corbeiro y Rande. Silenciados los cañones comienza el ataque por mar. Hopson se encárga de abordar la barrera flotante dispuesta en el estrecho. El Marqués de Châteaurenault resiste al máximo y cuando está todo perdido ordena incendiar sus propios barcos para evitar que caian en las manos del enemigo. Mientras tanto el Príncipe de Barbanzón, Gaspar Antonio de Zúñiga, Capitán General de Galicia ordena poner a salvo lo poco que quedaba por descargar del quinto real, transportándose hata Lugo y desde allí a Segovia.